DEFENSA, GÉNERO Y JUSTICIA SOCIAL

En todo el mundo nos enfrentamos a múltiples crisis medioambientales, políticas, sociales y económicas interrelacionadas, impulsadas por un modelo económico capitalista, patriarcal y extractivo. Los desastres medioambientales y el cambio climático agravan aún más estas crisis, que ya afectan a comunidades histórica y socialmente excluidas, como las mujeres, los niños, las comunidades rurales e indígenas y las personas con discapacidad.

La RIFA se compromete a contribuir, apoyar y amplificar las acciones transformadoras en favor de realidades socioecológicamente justas para todas las personas y nuestro planeta. Es nuestra responsabilidad contribuir, defender y participar activamente en ciclos que fomenten la regeneración, restauración y resiliencia natural de nuestro medio ambiente, en lugar de tratar de controlar, apropiarnos o explotar la naturaleza. Tenemos en gran estima la sabiduría local y reconocemos los conocimientos perdurables de los habitantes ancestrales, sinergizándolos con los conocimientos científicos. Juntos, aspiramos a dar forma, en colaboración, a nuevos paradigmas que redefinan nuestra relación con los territorios que habitamos, abordando los cómos y los porqués de nuestra coexistencia.

La RIFA reconoce que, para abordar eficazmente los factores subyacentes de las crisis medioambiental y climática, debemos situar el género y la justicia social en el primer plano de nuestros esfuerzos. Para la RIFA esto significa:

  1. Garantizar el acceso y la tenencia de las mujeres rurales, los jóvenes y las comunidades indígenas a su principal fuente de sustento: la tierra, el agua y los bosques;
  2. Valorar el trabajo de las mujeres rurales e indígenas e impulsar una distribución equitativa entre los grupos de género para evitar que una carga desproporcionada recaiga sobre los hombros de las mujeres;
  3. Garantizar la participación y el compromiso efectivos de las mujeres rurales, los jóvenes y las comunidades indígenas en los procesos de toma de decisiones relacionados con sus territorios y ecosistemas a escala local, nacional e internacional, centrando su atención en sus conocimientos, prácticas y liderazgo;
  4. Aumentar el apoyo y acompañamiento para continuar fortaleciendo los conocimientos, capacidades y redes de mujeres rurales, jóvenes y comunidades indígenas para la restauración y gestión territorial y de ecosistemas.
Desde su creación, la RIAF ha colaborado con mujeres rurales, jóvenes y pueblos indígenas de todo el Sur Global, apoyándoles para que se conviertan en defensores y profesionales de la AF dentro de sus comunidades. En muchos casos, ya están a la vanguardia de los esfuerzos colectivos para defender la justicia medioambiental, social y de género para sus comunidades y territorios, impulsando iniciativas para la restauración de los ecosistemas y mejorando la resiliencia de sus comunidades frente a la actual y cada vez más profunda crisis climática.

A lo largo de los años hemos construido sólidas redes con promotoras de la AF en Asia y América Latina, convirtiéndonos en una fuerza de convocatoria para que estas mujeres establezcan conexiones y solidaridad, además de proporcionar herramientas y recursos prácticos para la implementación, el seguimiento y la presentación de informes de la AF.